Tron es un perro muy especial, de esos que dejan huella.
Llegó a nuestro refugio en 2017, siendo todavía muy joven, de aproximadamente dos años. Es un mestizo de podenco, siempre ha sido un perro precioso, elegante y con una presencia muy especial. Pero su historia no ha debido de ser fácil.
Tron tiene un gran problema con la correa. No sabemos exactamente qué vivió antes de llegar a nosotros, pero estamos seguros de que debió de ser algo muy duro y profundamente traumático. A día de hoy, ponerle la correa sigue siendo un momento complicado, por lo que nuestros voluntarios utilizan una correa tipo lazo para poder manejar la situación con el mayor cuidado posible.
A pesar de todo, Tron sigue adelante. Ahora tiene 11 años, y aunque el tiempo ha pasado, no hemos perdido la esperanza de que pueda encontrar una familia. Una familia muy especial, capaz de entender su historia, respetar sus tiempos y aceptarlo tal y como es, con sus miedos y su sensibilidad.
Sabemos que no es fácil. Sabemos que quizás sea solo un deseo. Pero creemos que Tron merece al menos la oportunidad de ser visto, de que alguien se fije en él y decida darle ese hogar tranquilo y comprensivo que nunca ha tenido.
Porque, a su manera, Tron sigue esperando.
